Estaba triste no sabía nada de él.La
preocupación, los celos y las dudas me empezaban
a invadir.Llamé un día, el estaba tomando una
ducha, contesto y empezamos a charlar... fue la
última vez que escuche un te amo por el
teléfono, el último te amo...
Pasó una semana, el quedó de llamarme, no me
llamo.Me sentí sin importancia.Un domingo decidí
hablarle, marque el número, no contestaban,
decidí marcar otra vez tampoco.Espere unos 20
minutos.Sonó el teléfono era él, contesté
-¿Bueno...?- contestó -¿Que onda?, -¿Cómo
estás?-, -Más o menos y ¿tú?-, -bien...-.
Él empezó a titubear y dudé así que exaltada
le dije -¿Qué pasa? ya dímelo ¡Ahora!-. Él
respondió muy serio, triste y sincero a la vez
-Ya no podemos seguir...-.
Yo verdaderamente me puse mal, se me hizo un nudo
en la garganta, suspiré y derramé una lágrima
sin querer. Él me dijo
-Adiós-.
-Pero yo te voy a esperar el tiempo que sea
necesario...-.
-No se puede-.
-Como quieras... pero ¿dónde quedó todo lo que
me dijiste?, ¿Todo lo que juraste? ¿Dónde
esta?-.
-No quiero discutir, dejemoslo por la paz-.
-Está bien, adiós...-
-Adiós-
Colgué el teléfono y comencé a llorar.Miré una
foto juntos y a la vez escuchaba nuestra canción.
Me dolió tanto, pero lo que puedo conservar de
nosotros son ahora los bellos recuerdos...
Ahora sólo deseo que sea feliz aunque no sea
conmigo...
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